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Y es que, aprovechando la nula vigilancia policiaca en la institución, un grupo armado intentó rematar en la Cruz Roja a un hombre baleado que momentos antes había llegado para que se le prestara auxilio médico. En el ataque, la radioperadora voluntaria de la Cruz Roja murió al recibir un balazo en la cabeza.
El hombre que había sido baleado en el Fraccionamiento Los Ángeles, era Adán Zazueta Samaniego, de 27 años, con domicilio en el poblado El Pozo, perteneciente a la sindicatura Imala, y sobrevivió a los dos atentados. No así Genoveva, que tenía dos años de voluntaria en la institución de auxilio, y que ayer a las 8:20 horas cumplía su turno de trabajo. Una bala que atravesó el cristal de la oficina se le impactó en la cabeza.
Sus compañeros paramédicos la auxiliaron de inmediato y la trasladaron al hospital del Seguro Social, donde murió mientras recibía atención médica.
La ambulancia 213, estacionada en la base, presentó cuatro impactos de bala en el cristal delantero y la carrocería.
El ataque en la institución de auxilio despertó la indignación de socorristas y voluntarios que día a día arriesgan su vida para dar auxilio a las víctimas de ataques violentos.
Las delegaciones Culiacán y Navolato de la Cruz Roja dejaron de prestar sus servicios en señal de duelo y protesta por el asesinato de su compañera. José Vidal González Zamora, jefe de socorristas de la benemérita institución, informó que los servicios de auxilio los brindará el Cuerpo de Bomberos de la ciudad y Protección Civil, con las ambulancias de la institución, así como de otras instancias gubernamentales.
"La Delegación dejamos de prestar servicios de ambulancia como una protesta al Gobierno, y que la sociedad sepa de la inseguridad que nosotros tenemos, de la inseguridad con la que estamos trabajando desde tiempo atrás", expresó.
Las bases que permanecerán cerradas, detalló, son las de la Alcaldía Central, las sindicaturas Eldorado, Quilá y Costa Rica, y la delegación Navolato que cerró en solidaridad.
Desde hace mucho tiempo, resaltó, las autoridades de la institución han solicitado vigilancia, pero las autoridades no la han otorgado. "Estamos pidiendo que entiendan el sentir nuestro, que nosotros lo que queremos es seguridad para nuestro trabajo, que es voluntario, para nuestro trabajo que con mucho gusto lo desempeñamos a la hora de asistir a un servicio, es a la sociedad, es al Gobierno y es al crimen organizado que nos respeten a los compañeros".
Los socorristas, agregó, probablemente retomarán sus labores el próximo martes.
Los rescatistas "cerraron" con cinta amarilla puertas y ventanas de la benemérita institución, en protesta por el crimen de la radioperadora, y por la tarde realizaron una marcha para manifestar su repudio por el ataque.
Luego de que diera el pésame a José Guillermo Rogers Sanz, padre de la socorrista que este domingo por la mañana murió víctima de un grupo delictivo, Aguilar Padilla, fue interceptado por los socorristas, a quien le exigieron seguridad.
Aparte de la exigencia de seguridad, los paramédicos que prestan sus servicios a la sociedad de manera voluntaria, también cuestionaron que tuviera que morir Genoveva, para que pusieran seguridad en las afueras de la benemérita institución.
Omar López, socorrista que encaró al Gobernador, respaldado por sus compañeros y compañeras, recordó al mandatario que en diversas ocasiones habían tenido situaciones lamentables, y no los habían tomado en cuenta.
"Hasta hoy nos ponen una seguridad, posiblemente adecuada, pero lo que exigimos es una seguridad militar, porque a la policía, aquí en Culiacán, no la toman en cuenta, y no le hacen caso", detalló.
Puntualizó que seguridad es lo único que piden.
"Lo único que exigimos a ustedes, o a Usted, no es nada extraordinario, simplemente seguridad que es lo que ustedes nos deben de brindar, es todo lo que nosotros pedimos, no pedimos nada extraordinario".
A su vez, Aguilar Padilla, respondió estar indignado por la muerte de Genoveva, y como autoridad, trabajarán para esclarecer el hecho.
"En primer lugar, expresarles mi mayor solidaridad, y mi indignación, y mi rabia por este hecho que ha ocurrido, absolutamente incomprensible dentro de una barbarie..., no tiene nombre lo que ha ocurrido y no basta la rabia y la indignación, sino que vamos a destinar toda la fuerza del Estado, primero, para esclarecer este hecho y que se castigue a los culpables".
Dijo que están viendo con los directivos de la institución qué medidas preventivas habrán de tomarse, para evitar situaciones similares.
"Estamos muy consternados y tienen toda nuestra solidaridad y tenemos que trabajar para evitar que por ninguna razón pudiera replicarse un hecho como este".
En las afueras de la funeraria, Aguilar Padilla, comentó que ayudarán a la familia de Genoveva.
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