viernes, 23 de marzo de 2012

Sinaloa: Hasta peleas de gallos en el penal de Culiacán

 
Los funcionarios e invitados al evento pasaron de largo, como si no hubiera nada anormal en esa área del Centro de Ejecución de las Consecuencias Jurídicas del Delito (Cecjude).
Sin embargo, alguien se detuvo a observar algo inusual en el panorama: varios gallos de pelea en sus respectivas jaulas.
En el área conocida como "El Golfo", entre los módulos, están al aire libre y a la vista de todos.

De lejos se alcanza a ver una de las jaulas destapada con un gallo de pelea, y a un lado hay más.
Bajo unos árboles, en la sombra para que no se asoleen, los 'giros' descansan.
Pero los funcionarios que pasaron parece que ni los vieron. Tal vez fue normal para ellos.

Ese día, el pasado martes, personal de la Secretaría de Seguridad Pública anunció con bombo y platillo el arranque del primer taller Plan de negocios para internos, con el objetivo de convertir a los reos en futuros dueños de negocios.
Sin embargo, nadie se preguntó qué hacían esos gallos en el penal. Ni les importó.

A la vista de todos, estaba el negocio de las peleas de gallos, justo a propósito del evento que se llevaba a cabo.
Los animales están en sus jaulas diseñadas a la medida.
Unas tienen hasta columpio en su interior para que el gallo pueda entrenar y agarrar condición en sus piernas y alas y esté listo para la pelea.

El palenque

En conversaciones por separado, varios internos confirmaron que los gallos son para pelearlos.
Dos de ellos detallaron cómo y cuándo se realizan las peleas.
También señalaron cómo le hacen las personas para ingresar con gallos de pelea y disfrutar de los eventos que se celebran al aire libre, a la vista de todos.
El lugar de las peleas es en cualquier área con suficiente espacio. Todo el penal es palenque.
Las reglas son las mismas que en los grandes centros de confrontaciones de gallos.

Se nombra a alguno de los internos para que sea el juez y la pelea termina hasta que uno de los gallos no puede seguir o queda muerto en la raya.

Bien “armados”

Los gallos no pelean a pata limpia. Todo se vale, porque se juegan la vida.
Simplemente las navajas que usan en sus espolones llegan a medir desde un cuarto de pulgada hasta cuatro las más grandes, y el filo es fino, mucho mejor que muchos cuchillos caseros.
Estas armas de pelea pueden fácilmente amputar algún dedo o cortar la piel de alguna persona.
Lo anterior, tomando en cuenta las discusiones y riñas por desacuerdos del resultado de la pelea, en un lugar como el penal, donde se supone que no debe haber armas.
Es así como al interior de la cárcel de Aguaruto cada domingo se amarran navajas y las apuestas corren hasta los miles de pesos.
Gallos de ahí mismo y de fuera se enfrentan para divertir a los internos en el negocio del palenque.
Personas externas ingresan al penal a pelear sus gallos.
Todo se hace a la vista de internos y de los mismos custodios, sin medir las consecuencias que pudieran traer.

¿Clandestinas?

Las peleas de gallos están a la vista de todos en el penal, ni siquiera son clandestinas.
1,000 PESOS o más llegan a apostar en las peleas.
«Tú nomás da el nombre y unos 50 pesos»
Uno de los reos entrevistados aseguró que cualquiera puede llevar sus gallos a pelear, siempre y cuando paguen en la entrada.
¿Cada cuánto son las peleas de gallitos?
—Todos los domingos.
¿Pero puro 'topetón'?
—No, con navajas.
¿De apuestas?
—Sí, de apuestas.
Me dijeron que vienen personas de fuera...
—Sí, llegan de fuera.
Se ponen más buenas, entonces...
—Sí, hay más dinero.
¿Pero sí hay chanza entonces aquí?
—Si usted tiene un gallito, se lo puede traer a pelar aquí.
Yo tengo un conocido que tiene gallos...
—Ah, pues, dígale que venga y que procure a dos, tres; son los que pelean los gallos.
Pero, ¿y la entrada?
—Tú lo puedes meter, meten muchos, los traen en sus cartoncitos; tú nomás da el nombre de cualquier persona que se encuentre aquí dentro y le das unos 50 pesitos por 'debajo del agua' y te metes.
«Oigo que vienen de fuera pero no sé de dónde»
Dos internos cuentan que las apuestas se ponen bien, pero aseguran que todo está controlado, sin pleitos, y todos se ponen de acuerdo.
¿De dónde vienen a pelear gallos?
—Yo nomás oigo que vienen de fuera pero no sé de dónde, de aquí de Culiacán o de los alrededores.
¿Y les ponen navajas a los gallos?
—Sí, les ponen navaja y todo lo demás.
¿Y… las apuestas?
—Pues ahí la 'plebada' se junta y ponen de 20, 50 a 100 pesos, de a como caiga.
¿Nunca han salido de pleito?
—Fíjate que no, todo está controlado. Yo a veces me arrimo y, pues, la pelea se termina hasta que se vence el gallo; tiene que morir uno.
¿Tienen algún juez?
—Sí, ahí ponen uno.

Los palenques se han convertido en una tradición

Las peleas de gallos son un combate entre dos de estas aves, las cuales deben tener el mismo peso; las razas pueden variar. En sus patas llevan una navaja cada uno con la cual buscan hacerse el mayor daño posible, hasta provocarle la muerte al contrario.
Estas navajas deben tener la misma medida, aunque varían en su diseño, tipo de filos y tamaños. Las primeras peleas que se tienen registradas ocurrían en Asia, en China, se dice que hace 2 mil 500 años, y que posiblemente mil años atrás se hicieran en la India.

Asimismo, se dice que los conquistadores españoles trajeron esta práctica a América. Normalmente, las peleas se llevan a cabo en un ruedo o palenque, aunque las clandestinas se realizan en alguna parte pareja y que el piso sea de tierra, y siempre se nombra a alguna persona con experiencia para que sea el juez.

Estas aves de combate son criadas desde que son pollos, bajo un cuidado especial de vacunas, alimentación y entrenamientos físicos.
En México forman parte de las culturas y tradiciones de muchos estados, además de representar un negocio donde se combina la venta, el espectáculo de gallos y musicales.

En casi todas las ferias de México hay palenques. Los estados donde son más comunes las peleas de gallos son Michoacán, Aguascalientes, Jalisco, Sinaloa y Veracruz.

Para este tipo de eventos es indispensable solicitar el permiso ante la Secretaría de Gobernación federal, en su departamento de Juegos y Sorteos, permiso que debe ser otorgado a la vez por el Gobierno del Estado, la presidencia municipal y el comité de la feria.

(Con información de El Debate.com.mx)

No hay comentarios. :

Lo más leído y comentado