Un total de 51 personas muertas entre asesinados por integrantes del crimen organizado y en enfrentamientos de presuntos narcotraficantes contra las fuerzas militares y policiales, es el saldo con que cierra en Michoacán el primer mes del año.
La última persona que fue encontrada asesinada con tales características, fue un jalisciense que realizaba trasiego de mercancía con el estado de Michoacán, cuyo cuerpo fue encontrado asesinado de un tiro en la cabeza en una brecha entre Yurécuaro y Tanhuato el pasado 29 de enero.
El cadáver de quien fue identificado como Gilberto Fabián Solorio López, de 26 años de edad, originario y vecino de Atotonilco, Jalisco, fue encontrado en la caja de la camioneta que utilizaba para trasegar tortillas de harina y pepino entre Michoacán y Jalisco.
El sábado 28 de enero fueron encontrados los cuerpos de dos personas asesinadas en el municipio de Morelia, en un paraje de la comunidad de Atécuaro, donde los cuerpos estaban en avanzado estado de descomposición.
Acribillados a balazos y con el tiro de gracia cada uno, la noche del martes 25 de enero, fueron encontrados los cadáveres de dos hermanos en los límites de Yurécuaro con La Rivera, Jalisco.
Los cuerpos de Jorge Alberto y Gustavo Arellano Barajas de 31 y 29 años de edad respectivamente, estaban bajo el puente que cruza la autopista de Occidente, cerca del lugar donde hace algunas semanas fueron asesinados a tiros tres estudiantes del Colegio de Bachilleres
El 25 de enero en la región de Tierra Caliente, en una brecha que une los poblados de Purungueo y Paso de Núñez, el 25 de enero fue encontrado el cadáver de un individuo acribillado con armas de asalto.
El mismo día, un gatillero resultó cuando los tripulantes de dos camionetas pretendieron cruzar por la fuerza un reten militar en la salida de Numarán a La Piedad.
El 24 de enero un delincuente resultó muerto y dos detenidos, además de un narcolaboratorio fue asegurado y destruido durante un enfrentamiento que sostuvo el Ejército Mexicano en la Sierra dre del Sur, en el municipio de Aguililla.
La operación militar fue en la parte más intrincada de la cordillera, en el camino a la tenencia de Dos Aguas, por donde una patrulla de soldados adscritos a la 43 zona militar con sede en Apatzingán, realizaba operaciones de combate al crimen organizado y al narcotráfico.
Un campesino del municipio de Tanhuato, fue encontrado muerto la tarde del sábado 21 de enero.
De acuerdo a información de la Procuraduría General de Justicia del Estado, el ahora occiso fue identificado como Juan Carlos Magdaeleno Hernández, de 32 años de edad, el cual fuera encontrado por familiares al filo de las 13 horas en una parcela del lugar conocido como El Mezquite El Grande, con trece impactos de bala.
Maniatado y con signos de tortura, la tarde del jueves 19 de enero, fue lanzado a un lado de la autopista Siglo 21, el cadáver de un regidor priísta del municipio de Ario de Rosales.
Fue el agente del Ministerio Público de Ario de Rosales, quien se constituyó a las 12:45 horas en el kilómetro 119 y medio del tramo de la autopista Uruapan-Cuatro Caminos, cerca de la desviación a la ranchería Tierras Coloradas, para iniciar la averiguación previa 11/2012, relativo al cadáver que estaba aproximadamente a dos metros de la cinta asfáltica, donde también se encontraban un agente de la Policía Federal División Caminos, abanderando el lugar y un socorrista de la Cruz Roja de Uruapan, que acudió en una ambulancia creyendo que la persona aun estaba con vida.
Dos presuntos delincuentes murieron la mañana del mismo jueves durante un enfrentamiento que sostuvieron contra militares en la región de Zitácuaro, informó la 21 zona militar.
Esta escaramuza se registró en el marco del fortalecimiento de los patrullajes que en días pasados anunció el Instituto Armado Nacional para el oriente de Michoacán, donde en los últimos meses han quedado decenas de muertos por la lucha del territorio entre grupos antagónicos del crimen organizado.
Un hermano de la ex diputada local priísta, Rocío Luquín Valdés fue asesinado la mañana del miércoles 18 de enero, de varios disparos de arma de fuego, en el municipio de Ario de Rosales.
En octubre del 2008, otro consanguíneo de la legisladora fue sacrificado también a tiros, cuando viajaba en una camioneta de su propiedad, precisamente en aquella población de la Tierra Caliente michoacana.
De acuerdo a la información proporcionada por la Procuraduría de Justicia de Michoacán, este nuevo crimen ocurrió al filo de las 08:20 horas, la tenencia de Pablo Cuín.
También el 18 de enero, tres gatilleros resultaron muertos en un enfrentamiento entre militares y delincuentes
en los límites de Michoacán con el estado de México, donde la milicia aseguró armas y drogas, informó la 21 zona militar.
La escaramuza se registró en el municipio de Susupuato, al oriente de Michoacán, en los linderos con el municipio de Luvianos, Estado de México, cuando el grupo castrense encontró un convoy con delincuentes armados que atacaron a la tropa.
El domingo 15 de enero, se encontró en un camino vecinal de Morelia, en las inmediaciones de la comunidad rural de San José de las Torres, un vehículo incendiado con un cuerpo calcinado. La unidad es una camioneta Chrevolet, pick up, con placas GE-11746 de Guanajuato.
La tarde del sábado 14 de enero, en la salida de Ecuandureo, un grupo armado acribilló a balazos a quienes fueron identificados como Fernando Alberto de la Rosa Murillo, de 44 años de edad y Juan Carlos Gutiérrez Ayala, de 35, quienes tripulaban una camioneta Ford, línea Woinstar.
El 12 de enero con un mensaje de un supuesto grupo delictivo, a la entrada de la población de Tuzantla, fue localizada la cabeza de un individuo que horas después fue identificado con el nombre de Alfredo López Arellano, hermano del exdirector de obras públicas del municipio.
El 10 de enero, en los municipios de Ecuandureo y Quiroga, fueron encontradas bolsas de plástico y costales con los cadáveres descuartizados de dos individuos, uno en cada punto geográfico, de los que se desconocen su identidad.
Uno de los casos que más impactó en los últimos meses a la sociedad michoacana, ocurrió el lunes 9 de enero, cuando en la madrugada encontraron apilados en la salida de Zitácuaro a Huetamo y con letreros de presuntos grupos delincuenciales , trece cadáveres semidesnudos y cada uno con el tiro de gracia, entre ellos tres menores de edad.
En los días subsecuentes, los deudos identificaron y reclamaron los cuerpos en el Servicio Médico Forense, done se conoció que nueve era de Uruapan, uno de Apatzingán, otro de San Juan Nuevo Parangaricutiro, otro más de Lázaro Cárdenas y el último de Guadalajara, Jalisco.
La tarde del mismo lunes, en una pequeña plaza del poblado de Yurécuaro, en la Cuenca Lerma-Chapala, a poicos metros del puente que divide ese municipio de Michoacán con La Rivera, Jalisco, quedaron los cadáveres acribillados de tres estudiantes del Colegio de Bachilleres.
Un día antes, el 8 de enero, en los límites de Vista Hermosa, con los municipios de Ixtlán de los Hervores y Pajacuarán, encontraron con cuatro impactos de bala, el cadáver del ex policía municipal de Vista Hermosa, José Alberto Luviano Acosta, de 31 años de edad.
El 7 de enero, en Morelia, dos empresarios limoneros de Apatzingán y Colima, identificados como Julián Ulloa Peña, de 37 años de edad y Esteban Mendoza González, de 35 años, respectivamente, fueron baleados y muertos a la salida de un restaurante.
El viernes 6 de enero, en la periferia de la población terracalentana de Huetamo, quedaron los cadáveres de un policía municipal y de un gatillero, cuando en la madrugada dos agentes policiales que realizaban el rondín de vigilancia fueron atacados por un comando.
El 5 de enero, en la misma región de la Cuenca del Balsas, en una brecha que conduce de Purungueo al Paso de Núñez, en un enfrentamiento entre grupos criminales antagónicos que se disputan el control regional, quedaron cuatro cadáveres, tres calcinados dentro de una camioneta y otro acribillado a balazos.
En ese sitio las autoridades encontraron un arsenal consistente en fusiles de asalto y de penetración de blindajes, que quedaron inservibles por el fuego.
En las inmediaciones de la Ciénaga de Chapala, a la entrada de la población de Santiago Tangamandapio, el 4 de enero, una patrulla militar que perseguía un grupo con individuos armados, fue emboscada por los cómplices de los delincuentes donde resultaron un soldado muerto al igual que un gatillero y tres militares heridos.
El 3 de enero, en el poblado Paso de Núñez, en el municipio de Carácuaro, se registró el primer enfrentamiento armado de este año entre militares y delincuentes, en el que resultó un gatillero muerto.
En estas acciones del primer mes del año, el saldo sangriento arroja 51 muertos con características del crimen organizado o en el combate al narcotráfico.
(Con información de Quadratín)