sábado, 6 de abril de 2013

Chiapas: Enfermera acribillada en Tuxtla Gutierrez

Un disparo ensangrentó el uniforme de Cecilia.

Acompañada de un colega, iba camino a casa tras concluir la guardia del jueves; eran las 9:30 de la noche. A unos metros del Hospital 5 de Mayo del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), donde trabajaba como enfermera, un hombre le disparó.

La bala entró por la nuca. “Dicen que estaba escondido, que se acercó sin decirles nada”, relató Citlali Gómez, enfermera de este hospital.

“Marco, su amigo, nos dijo que todo fue muy rápido, cuando reaccionó, el hombre ya huía; fue tras él, pero no lo alcanzó.”

Una ambulancia del IMSS recogió a la joven originaria de Jitotol, quien hasta las 18:00 horas del viernes permanecía internada con un pronóstico desfavorable, sobreviviendo con un respirador artificial.

Temor en el hospital

Ayer, el cuerpo de enfermería de este nosocomio se manifestó exigiendo que la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) investigue y atrape al agresor.

Además, pidieron que se refuerce la seguridad dentro y fuera del hospital, porque temen que un incidente ocurrido hace un mes en el área de terapia intensiva sea la causa del ataque.

De acuerdo con el testimonio de los empleados, hace un mes hubo un altercado con los familiares de una paciente que cayó en paro cardiaco mientras le practicaban una tomografía.

“La familia enfureció cuando supieron de su muerte, destrozaron puertas y parte del mobiliario, agredieron verbalmente al personal y dijeron que habría represalias.”

Incluso, fue necesario que elementos de la policía municipal ingresaran para sacar a estas personas, que intentaban golpear al subdirector del hospital.

Ese día, Cecilia estaba el piso donde ocurrió el incidente, pero según recuerda su compañera Citlali, ella no atendió a la paciente.

Los trabajadores del hospital del IMSS tienen miedo de lo que pueda ocurrir. Una de sus compañeras yace en cama, víctima de un disparo y con el atacante suelto.

“Pedimos que haya alumbrado público, porque tampoco eso tenemos en los alrededores del hospital.”

Como resultado del atentado, habrá normas más estrictas para el ingreso al hospital, incluso el delegado del IMSS en Chiapas, se comprometió a la instalación de casetas de seguridad en los alrededores.


Indignación
El homicidio de la enfermera Tzotzil Cecilia Ruíz Hernández, baleada por un asesino solitario la noche del jueves, cuando salía de su trabajo en una clínica hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de esta capital, desencadenó la indignación y las protestas de familiares y empleados de la institución federal.
Una veintena de empleados del IMSS reclamaron en las afueras del Palacio de Gobierno, donde el delegado de gobierno de Tuxtla Gutiérrez, Armando Cruz Montesinos se comprometió a un investigación y esclarecimiento pleno del homicidio y garantizó respaldo económico para funerales e inhumación.
Deudos y compañeros de labores improvisaron una capilla ardiente en las instalaciones de la clínica hospital del IMSS 5 de Mayo, donde esta tarde se realizarían las exequias y el posterior traslado del cadáver al municipio de Jitotol, en el norte de Chiapas, de donde Cecilia, de 23 años, era originaria.
La enfermera que profesaba una de las religiones evangélicas fue atacada alrededor de las 21:50 horas del jueves a unas cuadras del IMSS, cuando se dirigía a su vivienda cercana, en compañía de otro trabajador del nosocomio.
Un hombre no identificado se le acercó y le disparó un tiro en la cabeza que la dejó en estado comatoso, hasta su muerte clínica, 24 horas después.
Los móviles del homicidio se desconocen, si bien, inicialmente se especuló una confusión y  crimen pasional.
Compañeros de trabajo repudiaron el asesinato, exigieron castigo legal contra el homicida y advirtieron los riesgos que enfrenta el personal del IMSS del barrio 5 de Mayo, en el sector oriente de la capital, por las condiciones de inseguridad pública que se vive en esa zona citadina.
Denunciaron la ausencia de patrullajes policíacos, de alumbrado público, de cámaras vigilantes, así como la presencia de malvivientes en las inmediaciones del cercano río Sabinal y la actividad de "cantinas" clandestinas y expendios disfrazados de bebidas embriagantes.
"Cecilia fue una persona entregada a su profesión y a sus creencias religiosas; una mujer indígena muy pobre pero con gran espíritu de servicio y entrega con el que sacaba adelante a sus padres y un hermano, con quienes vivía en un cuarto modesto rentado a unas cuadras del IMSS", aseguraron.
Una de las representantes sindicales del Instituto Mexicano del Seguro Social relató que, Cecilia representaba la integridad y dedicación laboral en torno a su familia, a la que "sacaba adelante con mucho esfuerzo y trabajo, dado su condición de grupo social e indígena vulnerable".
Demandó al delegado del IMSS, Miguel Ángel Navarro Quintero, que se haga efectivo el pago de mutualidad para gastos de sepelio y del pliego testamentario, para que el sueldo mensual de 5 mil pesos que la extinta  devengaba, en adelante lo perciban sus familiares.
Durante la manifestación desplegada en algunas cuadras de la avenida principal, reforzada con mantas y pancartas, enfermeras y paramédicos denunciaron las condiciones de inseguridad en los alrededores de la clínica-hospital, donde han padecido asaltos de la delincuencia común, incluida agresiones de familiares de pacientes.
"A las enfermeras nos juzgan equivocadamente, creen que ganamos buenos sueldos, pero no es así, tampoco tenemos la culpa del desabasto de medicamentos y de personal, originado por los pasados cambios de Presidente de la República y de gobernador del estado", enfatizaron.
(Con información de Noticiasnet.mx y El Universal.mx)

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