jueves, 25 de abril de 2013

Coahuila: Fotógrafo de Vanguardia asesinado; delegada de la PGJE vinculada al crimen

El procurador General de Justicia del estado, Homero Ramos Gloria, informó que presuntos miembros de "Los Zetas" asesinaron al fotógrafo del diario "Vanguardia" de Saltillo, Daniel Alejandro Martínez, de 22 años de edad, y al estudiante de Ingeniería de una universidad privada, Julián Alejandro Zamora, de 23 años.

En conferencia de prensa, el funcionario aclaró que ninguno de los crímenes tuvo que ver con el ejercicio periodístico.

Ramos Gloria describió el contenido de los cartelones dejados en los cuerpos mutilados, en donde los presuntos criminales acusaron a las víctimas de abandonar a la organización delincuencial y además se asumieron como supuestos "zetas".

Aclaró que los amagos no van dirigidos al personal, directivos o administrativos de Vanguardia ni de ningún otro medio de comunicación, de ninguna autoridad, ni grupo, salvo que en su referencia señalan a los Grupos de Reacción Inmediata del Municipio (GROMS) y los del Grupo de Armas y Tácticas Especiales del Estado (GATES).

Asimismo, rechazó señalamientos del medio de comunicación de que la PGJE criminaliza a las víctimas sin tener pruebas:

"En este caso en particular es el resguardo de la información con base a las personas, sin embargo las declaraciones que obran en el expediente ministerial y las indagaciones relacionadas a los hechos sí dan dos factores importantes, primero que sí tenían relación de alguna manera con este grupo en alguna actividad y dan positivo toxicológico uno de ellos y las referencias en declaraciones a los dos en el uso de tóxicos".

Dijo que uno de ellos tenía antecedentes penales por acompañamiento en vehículo reportado como robado, cuyo antecedente lo tiene la delegación sureste.

El procurador dijo que dos familiares de los jóvenes ya han declarado y que los cartelones son parte de la averiguación previa correspondiente.

Agregó que los cartelones "para nosotros son simplemente parte del cuerpo de la averiguación, no nos mueve a ninguna especulación".

"Para no predeterminar esta situación se hace entrega a ustedes de los mensajes concluyentes, eso no quiere decir que nosotros sesguemos las investigaciones, nosotros vamos por los hechos".

Los hechos

Los cadáveres de Martínez, de 22 años, y Julián Alejandro Zamora Gracia, de 23 años, fueron encontrados "desmembrados" en la colonia Los Arcos, en el sur de Saltillo, y sin identificación alguna, de acuerdo con la fiscalía del estado de Coahuila.

El diario de Saltillo, capital de Coahuila, indicó que Martínez se había incorporado como fotógrafo en el área de Sociales de La Vanguardia solo un mes atrás y que el martes pasado había pisado por última vez la redacción para recoger sus órdenes de cobertura.

Sin embargo, esa misma tarde no se presentó a los eventos que debía cubrir, por lo que "personal de la empresa trató, infructuosamente, de localizarlo con familiares y amigos", señaló en una nota divulgada hoy en la portada.

El periódico denunció que los dos jóvenes fueron señalados por la fiscalía estatal "como miembros del crimen organizado" al interpretar "irresponsablemente" las autoridades unos carteles dejados por los presuntos autores del crimen junto a los cuerpos.

Las autoridades indicaron que el mensaje hacía "alusión directa" a que las víctimas habían desertado del crimen organizado, pero no mencionaron que el doble asesinato era un mensaje para los ciudadanos de Coahuila, señalando directamente a cuerpos policiacos del estado, apuntó  Vanguardia.

El diario destacó que en muchas ocasiones los atacantes han dejado carteles similares junto a las víctimas, y que la fiscalía siempre ha pedido a los medios de comunicación "no publicar los contenidos textuales, (y) mucho menos hacer interpretaciones".

Es "triste y alarmante que Coahuila se convierta en un estado en el que la autoridad condene a personas asesinadas, convirtiéndolas en delincuentes, sin que para esto ofrezca el mínimo de pruebas o argumentos", añadió.

Vanguardia pidió a las autoridades "una investigación a fondo" que permita llevar a los responsables ante la justicia y establecer si los crímenes están vinculados con el ejercicio periodístico.

Además, lamentó "el salvajismo de la violencia que hoy golpea a México y la capacidad de respuesta mostrada hasta ahora por el gobierno estatal".

México, que vive una ola de violencia que en los últimos seis años ha causado más de 70.000 muertes, es uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo, con cerca de ochenta comunicadores asesinados desde el 2000.

Delegada de la PGJE vinculada al crimen

Claudia Elodia Brondo Morales, delegada Regional de la Procuraduría General del Estado de Coahuila (PGJE), supo anticipadamente dónde iban ser abandonados los cadáveres del fotógrafo de Vanguardia, Daniel Martínez, y de otro joven más, comentaron a Proceso, periodistas de Saltillo que solicitaron el anonimato.

La noche del martes, la delegada Regional Elodia Brondo alertó a la Policía Investigadora del Estado sobre dos cuerpos descuartizados que estaban en medio del pavimento en la intersección del bulevar Diamante, Alejandrina y Arco Suizo, de la colonia Miravalle, ubicada al sur de la ciudad.

Cuando llegaron los efectivos policíacos al lugar indicaron que no encontraron nada y comenzaron a buscar en otros rumbos del barrio, comentaron los periodistas consultados.

Sin embargo, cuando los agentes pasaron por tercera vez por el sitio ya estaban los cuerpos descuartizados.

Incluso esa versión fue dada a conocer desde ayer por el Diario de Coahuila, que hoy la publica.

“Lo más extraño fue que por versión directa de los elementos de la Policía Investigadora del Estado, éstos fueron alertados del hallazgo de los dos cadáveres, con tanto detalle en las señas por parte de la delegada Regional de la PGJE, Claudia Elodia Brondo Morales”, precisa la nota del diario.

Y fue con tanta anticipación que cuando llegaron aún no los habían abandonado: “Pues ustedes vieron que dimos tres vueltas y pasamos por el mismo lugar tres veces, y hasta la tercera ya estaban los cuerpos aquí, es raro que la delegada haya sabido hasta cómo iban vestidos y como estaban envueltos, y nos mandara con tanta insistencia al punto exacto, lo peor es que nos enviara aún antes de que fueran dejados en el lugar”, comentó al periódico uno de los detectives.

Los cuerpos fueron localizados desmembrados junto con tres "narcomensajes", uno de ellos señalaba: “Esto es lo que les va a pasar a todos los chapulines de mierda este territorio es 100 por ciento zetas, no se confundan ni gatas ni croms de mierda, con nosotros no se metan”.

Los familiares los identificaron horas después como Daniel Alejandro Martínez Bazaldúa, de 22 años de edad, y Julián Alejandro Zamora Gracia, de 23 años.

Daniel Alejandro Martínez Bazaldúa se desempeñaba desde hace aproximadamente un mes como fotógrafo de la sección de sociales del periódico Vanguardia.

Julián Alejandro Zamora Gracia, según información proporcionada por sus familiares, estudiaba ingeniería plástica en la Universidad Autónoma del Noreste (UANE) y realizaba prácticas profesionales en una empresa de Ramos Arizpe.

Ambos dejaron tener contacto con sus familiares y con su trabajo desde el pasado 23 de abril.

La procuraduría mencionó en un comunicado: “Junto a los cuerpos había dos mensajes que hacen alusión directa a que ambas personas habían pertenecido y desertado a una organización criminal”.

Este jueves, el periódico Vanguardia publicó una editorial exigiendo a la procuraduría que aporte pruebas para afirmar que su fotógrafo estaba relacionado con el crimen organizado.

“Como en todos los asesinatos, Vanguardia exige a las autoridades militares, federales, estatales y municipales una investigación a fondo. De la misma, se deberá desprender si estos crímenes están vinculados con el ejercicio periodístico.

“Nos parece triste y alarmante que Coahuila se convierta en un Estado en el que la autoridad condene a personas asesinadas, convirtiéndolas en delincuentes, sin que para esto ofrezca el mínimo de pruebas o argumentos, como ocurrió anoche.

“Sólo una investigación seria y profesional puede al final dar con la verdad que la sociedad se merece… por dura que ésta pudiera resultar para los familiares involucrados, como puede ser en este y cualquier otro caso.

“Para las familias de Martínez Bazaldúa y Zamora Gracia, no hay palabras que atenúen su dolor, pero junto con ellos demandamos que estos crímenes sean aclarados y castigados.

“Inmersa en el desconcierto, esta casa editora lamenta el salvajismo de la violencia que hoy golpea a México y la capacidad de respuesta mostrada hasta ahora por el Gobierno Estatal”, concluye el texto de Vanguardia.
(Con información de Vanguardia, Siglo 21.com.gt y Proceso.com.mx)

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