lunes, 24 de junio de 2013

Edo. de México: Asesinó a la amante porque amenazaba con decirle todo a su mujer

Así, sin el más mínimo remordimiento lo expresó Rubén Ignacio Alvarez Rabadán, momentos después de que elementos de la Policía Ministerial lo detuvieron en el interior de un centro comercial de Texcoco, junto con su amigo Samuel Islas Guerrero, de 26 años de edad, por el cobarde asesinato que cometió contra una joven mujer de nombre Jazmín Díaz, de 23 años, a quien luego de que privó de la vida, envolvió su cadáver en una cobija y junto con Samuel subieron a un automóvi para tirarlo a un costado de un camino vecinal, en el poblado de San Miguel Tlaixpan, en este municipio. 

Al hablar de los hechos, el presunto homicida que se mostraba sumamente tranquilo y que dijo ser originario del poblado de Arcelia, en el Estado de Guerrero, manifestó que todo se originó la tarde del viernes pasado, en el interior de su domicilio, ubicado en el poblado de La Purificación, municipio de Texcoco, hasta donde llegó la ahora occisa para quedarse con él, pues, según explicó, esporádicamente tenían relaciones sexuales cada que podían.

Sin embargo, añadió, debido a que su actual pareja le informó que estaba embarazada, decidió terminar la relación que mantenía con la ahora occisa y dedicarse de lleno a su futuro bebé, por lo que le comentó a ésta que su mujer estaba esperando bebé y que era necesario que se dejaran de ver.

Esta confesión, agregó, provocó que la ahora occisa se indignara y que le reclamara airadamente, al tiempo que lo amenazó con contarle a su mujer la relación que llevaban, además de que con palabras altisonantes maldijo a su bebé y expresó su deseo porque se muriera o que naciera con el síndrome de Down.

Estas palabras, señaló, le cayeron como un verdadero balde de agua fría y luego enardecido por las maldiciones que la ahora occisa expresó contra su bebé, fuera de sí comenzó a golpearla brutalmente y después para evitar que lo acusara con su mujer la estranguló con un alambre y todavía para cerciorarse de su muerte y que no tuviera la más mínima oportunidad de sobrevivir, le cubrió perfectamente con cinta canela la boca y la nariz para que no respirara.

Posteriormente, cuando confirmó que Jazmín ya estaba muerta, envolvió su cadáver en una cobija y lo amarró perfectamente con rafia y enseguida se comunicó vía telefónica con su amigo Samuel, a quien luego de que le informó que había asesinado a Jazmín, le pidió que se trasladara a su casa en su auto, un Mini Cooper color amarillo con negro, para que le ayudara a deshacerse del cuerpo, a fin de que nadie sospechara de él.

Sin embargo, cuando ambos jóvenes tiraban y abandonaban el macabro paquete a un costado de un camino vecinal en el poblado de San Miguel Tlaixpan, algunos de los vecinos los descubrieron y pidieron la intervención de la policía para que fueran detenidos.

Ante el llamado de auxilio de los vecinos, minutos más tarde, elementos de la Policía Ministerial, adscritos a la comandancia regional de Texcoco y policías municipales que ya tenían las características y las placas de circulación del Mini Cooper, ubicaron y detuvieron a ambos jóvenes, en el interior del centro comercial conocido como Gran Patio, ubicado muy cerca del lugar, donde muy quitados de la pena y como si nada hubiera pasado compraban algunas cervezas y botanas para degustarlas dentro del mismo domicilio, donde Rubén había matado a la joven mujer.

Confesos de los hechos, los detenidos quedaron a disposición del MP junto con el automóvil y en las próximas horas serán consignados al penal del Molino de las Flores, donde un juez de Control y Juicios Orales determinará la situación jurídica de cada uno de ellos, de Rubén por su presunta responsabilidad en el delito de homicidio y de su amigo Samuel por encubrimiento.


(Con información de Zócalo Saltillo)

No hay comentarios. :

Lo más leído y comentado