viernes, 28 de junio de 2013

Oaxaca: Cae sujeto que mató a su bebé; inventó que lo habían raptado

La alegría había invadido a la familia de Jovita García Martínez, de 20 años de edad, la mañana del martes 18 de junio, cuando dio a luz a un hermoso varoncito y por lo cual uno de sus hermanos de la joven le tomó una fotografía con su teléfono celular, sin saber que sería el único recuerdo que tendrían del pequeño en vida.
Pero en la misma habitación del hospital "Betesda" ubicado en la calle de Pensamientos y Manzanos de la colonia Reforma, Salvador Julián Gómez, de 24 años de edad, ya maquinaba la forma de cómo deshacerse del pequeño, el cual nunca quiso que naciera porque "no quiere tener hijos".
A las 13:45 horas del miércoles 19 de junio, Jovita y Salvador salieron del hospital con el recién nacido, a quien habían cubierto con su mameluco de color azul cielo, un gorro del mismo color y calcetines blancos.
Ambos llegaron a la carretera federal 190 esquina con Pensamientos, donde abordaron un taxi foráneo y se trasladaron a la central camionera de segunda clase.
Salvador ya había amenazado a Jovita, según declaró la mujer ante el agente del Ministerio Público.
Dentro del mismo taxi, Salvador sujetó fuerte al bebé y empezó a apretarlo debajo de su brazo, con la intención de matarlo. El ruletero nunca se percató de los hechos, narró Jovita ante la autoridad ministerial.
Al llegar a la central camionera de segunda clase, el pequeño aún respiraba.
En las bancas de la central camionera, Salvador puso la bolsa en cuyo interior tenía al bebé y se sentó encima. Después, se levantó, tomó la bolsa y desapareció.
Jovita se quedó en la terminal, mientras Salvador acudió a dejar la bolsa con los restos, al predio baldío ubicado en la avenida Manuel Gómez Morín, en la bodega de la Comisión Nacional del Agua. El policía auxiliar que cuida las instalaciones, no se percató del momento en que arrojaron la bolsa con el bebé en su interior.
La mujer, de 20 años de edad, al declarar ante la autoridad ministerial, reveló que su esposo Salvador regresó y le dijo que el bebé ya no era problema; lo había tirado muerto.
En su declaración, la ama de casa precisó que fue amenazada por su esposo y regresaron al lugar donde tomaron el taxi para maquinar el robo del bebé.
Eran las 17:30 horas, cuando las corporaciones policíacas fueron alertadas que el hijo de Salvador y Jovita fue robado por dos sujetos jóvenes. Ambos acudieron ante el agente del Ministerio Público para denunciar el caso.
Ante el fiscal Armando García y al interrogatorio de los policías, Salvador se mostró serio, pero no tan preocupado. Aportó las supuestas características de los supuestos ladrones y elaboraron el retrato hablado.
Su esposa, apoyada por sus familiares, subió a la agencia del Ministerio Público y soltó en llanto, ocultando su rostro entre sus manos, pero Salvador empezó a acariciarla en señal de consuelo.
Sus primeras contradicciones fueron descubiertas por la policía, al llevarlo la noche del mismo miércoles al lugar donde ocurrió el supuesto robo. Ante policías, peritos y agentes investigadores narró que observó a los dos sujetos que merodeaban el lugar, mientras él ingresó a la farmacia para comprar unas medicinas.
Los tipos esperaron a que saliera y cuando se reunió con su esposa, le arrebataron el bebé para darse a la fuga.
Desde el lunes 24, los agentes estatales de investigación y Ministerio Público empezaron a interrogar a Jovita García Martínez y Salvador Julián Gómez, de 24 años de edad, que no habían acudido a los citatorios que les hicieron llegar a su domicilio de la comunidad de Pensamiento Liberal Mexicano en San Miguel Peras, Zaachila.
Este jueves, Jovita no aguantó más y relató que su esposo estaba implicado en la desaparición del bebé. Aún, Salvador lo negó, pero al ser interrogado finalmente confesó y narró la trayectoria que tomó al salir del hospital.
Junto con peritos y la agente del Ministerio Público adscrito al Centro Histórico, llevó al lugar donde arrojó la bolsa con el cadáver en su interior.
Entre la hierba fue localizada la bolsa negra en cuyo interior estaba el cuerpo sin vida, en estado de putrefacción, del pequeño. Vestía las mismas prendas que le pusieron cuando salió del hospital.
El cadáver quedó depositado en el anfiteatro de la ciudad capital, mientras Salvador Julián Gómez, de 24 años de edad y Jovita García Martínez quedaron ante el agente del Ministerio Público, donde se determinará su situación jurídica.
(Con información de Noticias Net.mx)

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