viernes, 21 de junio de 2013

Sinaloa: 4 ejecutados en Guasave; 3 agentes de la PGJE y un pasante (Video)

14:45 horas. La tranquilidad de pronto se vio rota. A esa hora de la tarde todos regresaban a sus centros de trabajo. De pronto la balacera, ráfagas que se escuchaban a metros a la redonda, todos corriendo para resguardarse, luego el silencio y enseguida la realidad: Al interior de un Tsuru color gris estaban cuatro personas muertas.
Teléfonos en mano, amas de casa corriendo. En ese momento nadie se imaginaba que se trataba de Joaquín Borbolla, auxiliar de la Agencia del Ministerio Público especializada en Homicidios Dolosos, y de Mariano Rivera, titular de la Unidad Modelo de Investigación Policial (UMIP), además de otro agente de nombre Pedro Rangel Castro y el estudiante de Derecho, Óscar Beltrán, quien realizaba servicio social en la PGJE.
El bulevar Las Palmas y la avenida Heriberto Valdez de la colonia Del Bosque fue la cita con el fenómeno de la violencia, a unas cincos cuadras de Palacio Municipal.
Detrás del silencio que duró unos cuantos minutos, en lo que se reponían de la impresión, la gente empezó a salir de sus domicilios, a bajarse de sus carros y a husmear.
El olor a muerte ahí estaba, se percibía a metros de distancia. Solo un quejido arrancado por el estertor de la muerte, sinónimo de la agonía y del coma que antecede al adiós de la vida.
Miradas perdidas en el espacio. Los más atrevidos, los que aparentan haber dejado de lado el asombro mirando hacia el interior del Tsuru en donde estaban los cuatro cuerpos, violando esa intimidad de la muerte, husmeando, penetrándose del olor a sangre.
Casi media hora había pasado del atentado, cuando una nube de agentes llegaron y empezaron a tomar el control del sitio del asesinato, a retirar a quienes ya habían visto todo e incluso habían contaminado la escena del crimen.
Decenas de casquillos tirados sobre el asfalto eran sinónimo de la guerra de la que nadie se ha declarado vencedor. A lo lejos todavía se alcanzaba a ver gente corriendo o marcando a sus familiares para pedirles que no salieran, que en la ciudad se había registrado una nueva balacera y que "al parecer había muertos".
En el bulevar Las Palmas y la avenida Heriberto Valdez, muchos eran los que comentaban, fueron los que escucharon "los tronidos" como si se tratara de una llanta y luego la tracatera.
"Lo que hice fue refugiarnos en uno de los cuartos del taller mientras que mi hermano se ocultaba en el otro extremo del negocio", dijo un empleado que estaba justo a la hora en que sucedieron los hechos.
Otros empleados al escuchar las detonaciones se tiraron al piso hasta que ya no se escuchaba nada.
Así, entre rostros demacrados por el miedo, accedían a narrar poco de lo que vivieron y decían que fueron al menos tres vehículos en donde viajaban los sicarios que acabaron con la vida de los funcionarios de la Procuraduría General de Justicia.
15:40, el sobrevuelo de un helicóptero sobre la ciudad, pasaba alto, muy alto de la escena del crimen.
Minutos más tarde, casi a las 16:00 horas, los cuerpos son levantados, todos junto con el carro, había que llevárselos.
Enseguida el regreso de la aparente tranquilidad, el pasar de los carros sobre uno de los bulevares con más circulación en la ciudad, es el que comunica al poniente de la ciudad con los centros de trabajo.
La noticia se expandió por toda la ciudad, y luego vino la confirmación, el llanto por ver al amigo o al pariente muerto. Enseguida el trámite, el recorrer las agencias, luego las funerarias, y la larga espera para recuperar los cuerpos víctimas de la violencia que se ha recrudecido en el norte de Sinaloa.
De hecho los cuerpos fueron llevados a Los Mochis para que se les practicaran las diligencias de ley.
Guasave ha sido escenario en los últimos meses de atentados a fuerzas policiacas.
Incluso la ciudad ha sido escenario de crímenes de alto impacto, como cuando en enero del 2012 mataron a tres militares.
También sobre la carretera Internacional han sucedido hechos violentos; el más reciente fue el atentado a quien hasta hace unos días fuera el director de la Policía de Ahome, Jesús Carrasco, esto en mayo pasado.
Las investigaciones. Las autoridades no informaron si se obtuvo algún avance en la búsqueda de los asesinos.
Por la tarde, elementos de la Procuraduría acudieron a Madero y Cuauhtémoc a llevarse una unidad de uno de los elementos caídos.

Más detalles

Con fusiles de alto poder fueron ejecutados la tarde de este viernes dos agentes de la Procuraduría General de Justicia del Estado junto con dos ayudantes cuando circulaban por el bulevar Romualdo Ruiz Payán, uno de los más transitados de esta ciudad.

La información oficial indica que los investigadores asesinados son el auxiliar de la Agencia del Ministerio Público Especializada en Homicidios Dolosos, Joaquín Borbolla Cota, de 37 años, originario de la ciudad de Los Mochis; y los elementos de la Unidad Modelo de Investigación Policial, Mariano Rivera, de 38, con domicilio en Leyva Solano; y Pedro Rangel Castro, de 32, al parecer vecino de esta ciudad.

La cuarta víctima fue identificada como Óscar Ernesto Beltrán Martínez, de 20 años, habitante de esta ciudad, estudiante de la Universidad de Occidente y quien recientemente había entrado a realizar su servicio social a esa dependencia.

Los datos proporcionados por elementos de las corporaciones policiacas indican que el mortal atentando se registró a las 14:50 horas aproximadamente.
Señalaron que los agentes de la PGJE y el joven pasante de leyes circulaban por el bulevar Romualdo Ruiz Payán en un automóvil Nissan, tipo Tsuru, gris, modelo 2010, con placas VLD- 1591 de Sinaloa, propiedad de la PGJE y antes de llegar a la avenida Heriberto Valdez hicieron alto en el semáforo de dicho crucero, uno de los más transitados de la ciudad.

Los informes indican que a los investigadores se les emparejó una unidad de características desconocidas, del cual descendieron varios sujetos fuertemente armados, quienes les dispararon en repetidas ocasiones con fusiles de alto poder, privándolos de la vida al instante.

Tras la múltiple ejecución, el grupo armado se retiró con rumbo desconocido, mientras que el agente del Ministerio Público, sus colaboradores y el estudiante quedaron muertos dentro del automóvil, el cual resultó con decenas de impactos de arma de fuego.

Minutos después arribaron al lugar elementos de la Policía Ministerial del Estado, de la Municipal y del Ejército Mexicano, quienes resguardaron el área mientras personal de Servicios Periciales realizaba las diligencias correspondientes.

En el área del multihomicidio se recogieron como evidencia más de 50 casquillos percutidos calibre 7.62 por 39 milímetros de fusil AK-47 “cuerno de chivo” y de .223 de AR-15.

Dentro de la misma unidad, los cuerpos de las víctimas fueron trasladados a una funeraria de esta ciudad y posteriormente a Los Mochis, donde al parecer les realizarían la necropsia correspondiente.

Trascendió que al lugar del atentado donde perdieron la vida tres agentes de la PGJE y un estudiante de derecho no acudió ningún alto funcionario de esa dependencia, ni de la PME.

Estremece la balacera

La cruenta balacera donde perdieron la vida tres investigadores estatales y un joven pasante de Derecho estremeció al sector de la colonia Ejidal, pues ocurrió en uno de los cruceros más transitados de la ciudad y justo a la hora en la que muchos ciudadanos salían de sus centros laborales y circulaban por esa zona.

Luego del mortal atentado, decenas de ciudadanos quedaron entre el temor y el asombro al escuchar las detonaciones de las potentes armas de fuego y cómo a plena luz del día cuatro personas eran ejecutadas con rifles de alto poder.

Por al menos una hora el lugar quedó cerrado a la circulación mientras decenas de personas se quedaron a ver la violenta escena que rompió la rutina citadina.

Ultimados
Joaquín Borbolla Cota, agente del MP en Homicidios Dolosos
Mariano Rivera, agente de la UMIP
Pedro Rangel Castro, agente de la UMIP
Óscar Ernesto Beltrán, estudiante de Derecho

(Con información de El Debate.com.mx y Línea Directa)

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